La vida tiene dos puertas, una cerrada y una abierta,
y una ventana que no cuenta, siempre tomo la ventana, es más fácil que elegir porque
es la única.
Lo extraño es que quería que no tomaras ninguna
puerta quería que subieras la ventana conmigo.... de hecho yo puse la ventana
es la que me lleva a mi mundo en donde sueño, en donde no hay lágrimas, ya que
todo queda en la habitación de decisiones.
Se bien que tu mirada no me mira, que tu
corazón no palpita con el mío, pero solo quiero decirte que seques tus
lágrimas, no sientas culpa, solo mírame así no sea como quiero y escucha… seré
aquel que espera en la oscuridad, mis brazos mis oídos estarán allí atentos a
cualquier ápice de dolor, tranquila no
haré ruido alguno.
Por favor no desfallezcas, no sientas culpa,
sonríe despliega tus alas y levita, yo me quedaré en mi mundo observando desde
la ventana como buscas la felicidad… si empiezas a caer no temas cierra los
ojos yo detendré tu caída con mi vida si es posible…
He de volver mi corazón inmortal para que te
cuide, serán muchas caídas, dejaré que los besos jamás dados sean nubes color
violeta para que tus ojos las contemplen
y puedan brillar, dejaré las sonrisas que no pude darte en baúl la llave será
tu nombre…
Y una vez más en silencio tu y yo… tú te vas yo
me quedo, y el vacio que quiso doblegarte lo lleve a mi corazón, no te
preocupes es fuerte…
Un suave viento se lleva tu aroma, y a lo lejos
veo tu silueta no será un adiós ni un hasta luego, te vas mi cuerpo queda, mi Olimpo
será tu cielo, mi alma tu guardián…
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