Mi
diaforético cuerpo, frío y tembloroso, congelado en la penumbra y mi mente aun
sin entender si sigo en la cruda realidad o en esta pesadilla… aun así la
observo a ella, pálida, con sus ojos mirándome sin mirar, enmudecida, su
silencio me asfixia me paraliza me acobarda…
Lentamente
levita acercándose cada vez más a mí, intento gritar, salir de ese trance… no
lo consigo escucho silbar al viento y sus manos lentamente se dirigen ¡a mi
rostro¡ - ¡Maldición¡ pienso, me doblega
sin el más mínimo esfuerzo, su rostro sin sentimiento se rompe con una
leve sonrisa… que locura, es hermosa, lo acepto… su mirada se clava en la mía
me pierdo, me dejo sumergir y si entenderlo me siento fascinado pero no lo
suficiente hasta que sus labios cianóticos se entre abren robándome el poco
aliento que me queda en un extraño pero fascinante beso…
De
repente me encuentro con ella no en el mismo lugar… es un cuarto teñido de rojo
sangre, sus ventanas dejan ver solo oscuridad cubiertas por cortinas rotas
blancas que casi brillaban… pero no era lo más extraño su cuerpo florecía, y
ante su desnudez atónito la contemplo, solo con un movimiento de sus pupilas me
levanta por el aire y me encuentro a centímetros de ella… sus voz retumba en la
habitación, - quiero sentirme viva… mi miedo aumenta al máximo pero al ver tan
hermosa silueta, entiendo que no es pesadilla, no es realidad, no es sueño…
solo es un momento, un minuto, una hora, una eternidad encerrada en tiempo, sin
tiempo.
Veo
como su apagada mirada comienza a tornarse cada vez más lúcida, más clara cuan
si fuera el principio de una mañana.
Y
sin más ni más, cuerpo y cuerpo se unen en la magnificencia, en el eterno
éxtasis de movimientos, caricias, besos, gemidos… no hay que extender tal
experiencia… solo basta decir que al final del arte creado en ese momento dejo
mi alma y la de ella desnudas y con aire de pureza ante tal acto, ante tal
experiencia sublime.
Pensé
despertar, pero mis ojos estaban de par en par…y una nueva mañana se divisaba
con la salida de un sol que dejaba caer sus rayos cálidos sobre mi… y hay
estaba yo… nuevamente en soledad.