Se
aclara mi vista y desaparece la niebla, cesa mi llanto y nace sonrisa, nacen
auroras en noches oscuras y luz de atardeceres en días de lluvia, solo con
besos, besos de tu boca.
Florece
esperanza, se marchita un pasado, dulzura a mi alma llega en tus miradas,
renace un pilar forjado en amor, basta palabras para entregarte mi corazón.
Melodías
del Olimpo creadas por tu voz, viajan en los vientos palpando mi piel, besos
mariposa, besos de clavel, caen cuan rocíos en mis ojos y en mis labios con
sed.
Sed
de tu mirada, sed de tu calor es lo que produces cuando entre sueños o quizás realidad
te digo –te amo. Y lo repites también.
Cierro
los ojos e imagino tu voz, lagrimas brotan buscando volar y encontrar el camino
cuando tú no estás y te busco perdido como la luna al sol para iluminar toda
oscuridad que se pose en mi corazón.
Cenizas
del tiempo chocaron contra mí en días en los que tus besos fueron fantasías y
tu partida cruel realidad…
Más después
de la tormenta como se dice por ahí… ha
llegado la calma y estoy junto a ti…
No hay comentarios:
Publicar un comentario