miércoles, 20 de junio de 2012

AL LADO DE UNA PERRA


Llega la noche fría con un poco de lluvia repentina… admiro entre la oscuridad como se deslizan las gotas por entre las hojas dejando una línea húmeda tras su trayecto hacia el suelo al igual que aquella noche en donde el tiempo seguía corriendo y aun así mi mente sentía que no existía, que se congelaba…y mis pensamientos empezaban a jugar conmigo… tú desnuda a mi lado,  falazmente dormida… y mis ojos  contemplando tal desnudez que reflejaba una falsa pureza… una falsa inocencia… sintiendo que caía a un abismo mi corazón invadido de furor preguntaba el porqué aun sabiendo tu oscuro presente manchado por el pasado te empezaba a querer… sabiendo que solo estaba al lado de una perra...

Tedioso de pensar, de maldecir, de tener esperanza... con un poco de desdén me acerco un poco más a ti… te abrazo y con una actuación pésima (despiertas) e imitas mi abrazo… aun así siendo como eres, sin saber si solo es causa de mis sentimientos, veo una pequeña luz una mínima presencia de luz en esa, tu mirada… que idiota soy.

Tu palacio de castidad se desmoronó hace mucho, solo quedan ruinas, tus caminos ya han sido recorridos cientos de veces de ida y de vuelta… pero… ¿y si aun estoy atado? Y si esa mirada con gesto de ternura subconscientemente me pide a gritos mi  mano, mi corazón, mi apoyo…

Ya trastornado por mis  confusiones torpemente intento sacar del buró un cigarrillo, lo enciendo y al igual de cómo se va calcinando, mi corazón se incinera…

Y con osadía pero en un susurro que divaga en la habitación me atrevo a decirte… que no quiero dejarte… que me des la mano… que quiero que muera la perra a mi lado y renazca nuevamente aquella musa de quien me enamoré… rompes en llanto de alegría de tristeza… no lo sé… me abrazas como nunca antes y por primera vez siento tus latidos y a pesar de ser idiota esos latidos no mienten… has vuelto a nacer para mi… solo para mí.

No hay comentarios:

Publicar un comentario