Cuenta
no me di que de flor en flor volabas, absorbiendo
sentimientos de poetas y cantantes, de aquellos soñadores que anhelaban tu falso
y engañoso amor, ese mismo amor de supuesto cuento de hadas que dibujabas en el viento con ese aroma a carmesí.
De amoríos
es tu vida, mar de llanto ahora es la mía… el olvido es tu insignia y la mía es
la tristeza…
Mil
labios tú has besado y… entre sábanas blancas te has acostado entregando falsa
pureza que disfrazas con ésa tu mirada.
Entre
gemidos y caricias te sumerges en pasiones, que atestiguan cada noche las
estrellas y la luna… y al nacer una mañana, muere otra ilusión que cubierta por tu aroma deja tu imponente adiós…
y desde
mi balcón tu silueta se vislumbra
con tus pasos sensuales te pierdes entre multitudes de miradas que
desean morbosa-mente una chispa o el mismo infierno de tus cálidos labios
y tu suave piel...
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